Apr 30, 2005

Asesinato

Mátame con tus palabras y tus huellas. Con tus oídos ruidosos y tus deseos por verla. Y nada más. Mata mis garabatos arrugados, millonarios sin una pisca de verde. Arrójame por la carretera y te veré distante, y descalzo encontraré puertas abiertas a nuevas velocidades. Y ahora, contemplando el matrimonio de la muerte con mi ausencia, ¿Dónde queda tu voz?

1 Comments:

Zauberlehrling said...

¡Diablos! Hace tanto tiempo que estoy muerto... Lo que no entiendo es como lo supe hasta ahora, justo cuando leo tu blog. Ya no hay tinta en mi tintero... Tengo que escribir con mis uñas nuevas y con las grasa que surge de mis sesos. Nice blog... Volveré (es una amenaza)