La vida se ha vuelto una cuenta regresiva. Una silla en una esquina, negra y desolada pero increiblemente capaz de brindar calor. La vida se ha vuelto un espía de la realidad, un cuenta cuentos de lo cotidiano, un estudiante oyente en un país extranjero. Los números decienden relativamente rapido, en relación proporcionalmente inversa con las ganas de verla, con los deseos de vivir.
La vida es, también, recuerdos inhóspitos de un pasado permanente. La incertidumbre por el futuro que se ha encaprichado en hacerme creer en su irrelevancia. Los días nublados sin esperanza, el nombre de ella, tan lejos, tan abstracto.
La vida es vida al fin y bella en su totalidad. La vida me abraza me escupe sentimientos y me alimenta sus manifestaciones.
0 Comments:
Post a Comment